El embalaje y el almacenamiento parecen detalles simples, pero afectan el uso diario del fertilizante húmico granular. Si las bolsas se almacenan en un lugar húmedo, los gránulos pueden apelmazarse y resultar más difícil distribuirlas uniformemente. Si el producto se deja bajo la luz solar intensa o bajo la lluvia, el paquete puede debilitarse y el material puede no manejarse bien durante la carga.
Un almacén seco, bolsas selladas y controles de etiquetas claras son pasos básicos. Después de abrir una bolsa, el producto restante debe cerrarse nuevamente y mantenerse alejado del agua. Esto es especialmente importante antes de la temporada de aplicación, porque los trabajadores necesitan material que fluya normalmente a través de herramientas manuales, esparcidores pequeños o equipos de carga de campo. Un buen almacenamiento también facilita comprobar el stock, planificar la carga y evitar abrir más bolsas de las que el equipo de campo puede utilizar en un día. Un registro de almacenamiento limpio también ayuda a los trabajadores a utilizar bolsas más viejas primero y a conservar existencias nuevas para la siguiente ronda.




